
*Leer con "Iknow you are but what I am" de Mogwai.
Apago la luz y el interruptor cae.
De repente una foto de la pared se despega y cae.
El pomo de la puerta le sigue con un estruendo.
La puerta del armario se lanza al vacío como si estuviera deseándolo desde hace tiempo.Los botones van cayendo uno a uno, como quien no quiere la cosa.
Lo que empezó como un goteo de caídas empieza a ser un plan comunitario aparentemente doméstico.
La lampara se descuelga ella sola,
la pintura de la pared se suelta a tiras y cae.
Los hilos que formaban mi ropa se han ido desligando y cayendo,
las patas de la cama ya no aguantan nada y se han dejado también caer.
Yo me quedo impávida ante tanta caída, por un instante pienso en levantarme y aguantar la estantería antes de que decida también caerse (tiene toda la pinta de ser la siguiente), pero no, sigo quieta.
Según el diccionario mi cara estaba libre de pavor, pero ¿cómo vas a liberarte del pavor cuando adivinas el desastre que está a punto de venir?
Cuando has tenido 500 dramas el que hace 501 es mucho menos drama, eso es todo.
Y efectivamente la estantería con todos los libros se derrumba y la cosa doméstica empieza a tener carácter de mayúsculas.
Las caídas ajenas me obligan ya a moverme y a levantarme de la silla porque ya empieza a cojear (la primera pata ya se ha lanzado a abajo)
Los ladrillos de la pared se sueltan uno a uno o en pareja, dejando agujeros. Empiezo a ver la calle desde el que era hasta ahora mi cuarto. Y descubro que no sólo se caen las cosas aquí, la calle entera está caída, de hecho ya no se puede llamar calle.
Las aceras se han deshecho, los zócalos caen como si estuvieran derretidos,parece que los semáforos se den la vez para caerse de uno en uno,
la ciudad entera está cayendo.
Es como un terremoto pero hacía fuera.
Empiezo a pensar que esto va a doler, que después de tanta caída la siguiente voy a ser yo, así que como si de un accidente aéreo se tratara no entro en pánico e imito los dibujos de los prospectos de los aviones, intento respirar hondo como si tuviera una bolsita de papel antiestress y no supiera lo que es reír ni llorar.
Una autómata especialista en situaciones peligrosas, una domadora del pánico.
Intento concentrarme para ver si consigo parir una superviviente en este caos.
Y entonces empiezo a caer.
Empiezo a caer sobre un lugar donde no hay color (los que caen sabrán de lo que hablo,)donde no se oye nada y todo alrededor cae.
Y en todo ese caer ya no queda suelo donde caer una vez caído.
Y así me he convertido en una caída.
Texto: Gloria March
Foto: Ainara Pardal
Videocreación Las Ausencia

1 comentarios:
Mira que hay dimensiones en la cuántica de vuestro grupo y yo sigo sin veros en directo!
Fascinante la caída y la cadencia de lo que regaláis por aquí.
Quedamos conectados.
Besos!
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